Consejos de mantenimiento de la silla de montar

Junto con el caballo, la montura es posiblemente el elemento más importante para un buen jinete, por lo que mantenerla en buen estado es primordial para alargar su vida siendo tan funcional y vistosa como el día en que se adquirió.

Como cuidar a la silla de caballo

Limpiando la montura.

Aunque lo más importante es el sentido común y hacer un buen uso, nunca vienen mal algunos consejos de mantenimiento de la silla de montar: 

Es importante guardar la silla en un lugar cerrado sin que esté expuesta ni al frío ni al calor excesivo. También es vital que no le caiga agua o esté en un sitio con humedad. Si tenemos mucha humedad en invierno, sería conveniente cubrirla con un paño grueso o colocarla de vez en cuando en un lugar donde haya calefacción; la humedad es el gran enemigo del cuero.

La montura se debe colocar sobre un reposa sillas acorde a su tamaño. Con este gesto ayudaremos a que no se deforme.

Siempre después de la monta, limpiar bien las partes que más contacto tienen con el caballo con un paño y jaboncillo a fin de quitarle el polvo y restos de sudor. El sudor reseca mucho el cuero.

Cada cierto tiempo (más o menos una vez al mes) es necesario nutrir la piel de la montura. Para ello un bálsamo  es lo ideal, que se introduce rápidamente en el cuero, procurando siempre eliminar el exceso.

Si está excesivamente sucia se puede limpiar con una esponja natural y jabón neutro, teniendo en cuenta que tiene que secar completamente antes de aplicarle aceite para nutrirla. Si se puede desarmar la montura, con cuidado eliminaremos la suciedad de todos los recovecos.

Una vez al mes debemos limpiar las partes de hierro, hebillas, estribos y resto de herrajes para prevenir que se oxiden. Si ya tienes alguna zona con un poco de óxido lo mejor es acudir a un taller de guarnicionería para que lo eliminen y engrasen adecuadamente.

Tanto la zalea como la manta estribera se deben proteger con un antipolillas; si hay mucha humedad es común la aparición de estos insectos que atacan brutalmente a la lana.

Debemos asegurarnos que todas las partes, sobre todo las que están en contacto con el caballo, están en perfecto estado. Además de alargar la vida de la montura, nos aseguramos de que el animal estará confortable y no sufra rozamientos u otros daños y molestias.

Siguiendo estos consejos, podemos garantizar una silla de montar durante mucho más tiempo, lo que nos hará ahorrar mucho dinero y sobre todo no tener que buscar una montura nueva si ya estamos contentos con la que tenemos actualmente.

Si la silla de caballo tiene verdaderos desperfectos que hacen imposible su uso, es aconsejable contar con un profesional que pueda reparar una montura. Utilizar una en mal estado, además de perder en funcionalidad, puede producirnos dolor en la espalda y hacer que nuestro caballo rehúse a ser ensillado y montado.

 

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